Guadalajara y Zapopan: Ases del poder.

El municipio de Zapopan, en Jalisco, no es la capital del estado. Un extraño fenómeno socio demográfico se esta registrando en México a lo largo y a lo ancho de su territorio. Las ciudades capitales empiezan a acusar perdida de relevancia económica, turística, política, social. La tradición y la historia sostiene a capitales que tienen menor población que las segundas ciudades en muchos estados del país.

En Jalisco, Guadalajara tiene 1´500,000 habitantes aproximadamente; Zapopan tiene 1´250,000 habitantes aproximadamente. La capital pierde miles de habitantes cada año y Zapopan aumenta su población. El número de distritos electorales de Guadalajara se ha reducido de 8 a 4 en los últimos 25 años y en cambio Zapopan hoy es cabecera distrital de 4 distritos también, aunque comparte uno de ellos con ciudadanos habitantes de Tlaquepaque.

Comparando ambas ciudades, el presupuesto de sus gobiernos municipales, el presupuesto de egresos de Guadalajara 2020 es de 9,772,403,869  [i]  mientras que el presupuesto de egresos de Zapopan 2020 es de 7,567,212,463 [ii]

Gobernar Guadalajara o Zapopan, significa visualización constante, contacto permanente con lideres de todo Jalisco, proyección nacional e incluso internacional, cobertura mediática, presencia en la conversación tanto interpersonal como digital, integración de equipos de trabajo y en sí, una vía privilegiada de acceso al poder, encarando próximas elecciones en calidad de aspirante natural al gobierno del estado, siempre y cuando el desempeño de quien presida se mantenga con calificación aprobatoria entre los habitantes de la ciudad.

Hasta hoy, Guadalajara conserva predominancia política sobre Zapopan. Sin embargo, en términos de conquista político electoral, ambas ciudades representan hoy vías paralelas de acceso para que quien las gobierne en 2021, se catapulte como aspirante natural a la gubernatura de Jalisco en 2024. Y ello abre una legitima disputa por hacer las cosas bien, por competir, por destacar, por resolver, por ser visualizado como el mejor gobernante municipal, como preámbulo para la renovación de  Gobernador, en una carrera que en realidad ya ha dado inicio, aunque se están incorporando quizá los últimos competidores.

Proyectando escenarios de sucesión del gobernador de Jalisco Enrique Alfaro Ramírez, no es temerario sino sumamente probable enunciar que los candidatos de los principales partidos con más posibilidades de triunfo en 2024, vendrán de haber gobernado o a Guadalajara o a Zapopan.

Ambos municipios exploraran perfiles empresariales, quizá, debido a la ausencia de perfiles políticos que tengan buena percepción entre los votantes. Para enfrentar la elección 2021, Movimiento Ciudadano, Partido político que gobierna en Jalisco, Guadalajara, Zapopan, y la mayoría de municipios del estado, y Morena, segunda fuerza electoral en Jalisco a partir de 2018, que intentará la transición anticipada en los municipios y en el Congreso del Estado –lo federal es parte de otro análisis- , se aplicarán a ganar la elección intermedia en los municipios, principalmente los metropolitanos, lo cual se entiende como ventaja sostenible de cara al 2024.

En Guadalajara, el presidente Municipal emecista Ismael del Toro buscara su reelección. Parece tener la vía libre para la nominación y la férrea disputa en las urnas será contra Morena. El candidato más sonado es el doctor Carlos Lomelí, quien ha disputado con la bandera de la izquierda las mejores batallas en el pasado reciente: dos veces candidato al Senado, Candidato a Gobernador en 2018, con experiencia legislativa como Diputado Federal. Otro aspirante fuerte lo sería Alberto Uribe Camacho, funcionario del gobierno federal de alto nivel, ex presidente municipal de Tlajomulco, muy cercano al canciller Marcelo Ebrard. A ellos deben sumarse otras opciones atomizadas de diversos partidos políticos.

En Zapopan, el actual presidente municipal Pablo Lemus no puede reelegirse. Es una pieza grande de MC que podría incluso disputar la candidatura en Guadalajara, quizá hasta por otro partido político. Tendría en mente postular a uno de sus aliados principales: Juan José Frangie, empresario,  su mano derecha. Por la oposición la ficha más grande visible es Óscar Ábrego, capaz de sumar Morena, PT, las bases de CATEM, comunicador prestigiado y reconocido.

Jugando por fuera de este escenario, figuran nombres como Pedro Kumamoto, Mirza Flores, Enrique Velázquez, Leopoldo Leal, Mauro Garza, Mara Robles, Mariana Fernández. Este selecto bloque aspiran en el juego al rol de opciones C en adelante.

La lista puede variar e incrementarse, pues el valor del juego en disputa es enorme. El juego puede desequilibrarse en cualquier momento a favor o en detrimento tanto de MC como de Morena, por errores de sus respectivos gobernantes. La toma de decisiones acerca de quienes serán los candidatos por los respectivos partidos, obedecen a intereses tanto de partido como de grupos.

Lo que es un hecho es que el Plan A esta en Guadalajara, acechado muy de cerca por el Plan B que esta en Zapopan, acechando y esperando la falla o la oportunidad de crecer y disputar la supremacía política en Jalisco.

Los rivales a vencer están primero en la mente de Andrés Manuel López Obrador y de Enrique Alfaro Ramírez, después en los financiadores, actores políticos y cúpulas del poder, al último, en la opinión pública y en la capacidad de elegir de los ciudadanos.

www.inteligenciapolitica.org

@carlosanguianoz en Twitter

[i]https://enlinea.guadalajara.gob.mx/egresos/presupuesto.php

[ii]https://www.zapopan.gob.mx/transparencia/rendicion-de-cuentas/presupuesto/

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